Copa Claro por Colombia, más allá de una competencia deportiva

Copa Claro por Colombia, más allá de una competencia deportiva
La final de la Copa Claro se realizó en Medellín el 3 de diciembre. Foto: EL TIEMPO

En el torneo de fútbol, además del deporte, los participantes aprenden herramientas para la vida.

Mediante la educación, el deporte y la tecnología se transforma la vida de niños, niñas y adolescentes. Más de 3.000 participantes provenientes de comunidades vulnerables de todo el país hicieron parte de la tercera edición de esta copa, cuya final se realizó en Medellín, el 3 de diciembre.

“El fútbol no es solo correr detrás de una pelota, sino compartir con los compañeros, darles participación, aprender los valores, saberlos aplicar y cumplirlos en la cancha”, explicó Daniel Martínez, un adolescente de 15 años proveniente de Riohacha, Guajira, mientras alentaba a sus compañeros que se disputaban la final de la Copa Claro por Colombia, una iniciativa liderada por Claro por Colombia, el programa de sostenibilidad de Claro.

Una premisa que los participantes de este torneo, miles de niñas, niños y adolescentes de poblaciones vulnerables de Colombia, tienen clara y que ponen en práctica no solo al momento de jugar un partido, también lo hacen en distintos momentos de su vida.

Por ejemplo, está Jaidy Julieth Valencia Maturana, una adolescente de 14 años de Quibdó a quien le apasiona el deporte. “Me animé a participar en la Copa Claro porque se veía muy interesante el proceso y me pareció una experiencia muy bonita porque hay niños de varias comunidades”, dijo Valencia y añadió: “Aprendo muchos valores como el compañerismo, no solo con mi equipo del Chocó también con los niños de otros departamentos”.

De hecho, estos participantes no solo se ‘ponen la camiseta’ por los departamentos que representan, también lo hacen por valores, como la tolerancia, la solidaridad, el respeto y la honestidad, los cuales están impresos en su uniforme.

Me animé a participar en la Copa Claro porque se veía muy interesante el proceso y me pareció una experiencia muy bonita porque hay niños de varias comunidades.

Precisamente, María Consuelo Castro, gerente de sostenibilidad de Claro por Colombia, enfatizó en que esta Copa “utiliza el deporte como una excusa para darles herramientas y habilidades para la vida. En agosto inauguramos la tercera edición con la cual ¡Batimos cifras históricas! Este 2021 nos pusimos la gran meta para que más de 3.000 niños, niñas y adolescentes de las 110 comunidades vulnerables, de 12 departamentos a nivel nacional, puedan tener un mejor futuro. Por eso, mediante la tecnología hacemos énfasis en los temas de equidad de género, en valores y en resolución pacífica de conflictos. Así llegamos a más de 13 Zonas Más Afectadas por el Conflicto – ZOMAC y municipios con Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDETs”.

Una cancha virtual y presencial en la que hacen sus sueños realidad

Gracias a las oportunidades de la tecnología y la conectividad hicieron esta iniciativa en un esquema híbrido. Foto: EL TIEMPO

La equidad de género es un pilar fundamental en este proceso, pues los equipos son mixtos, ya que están conformados por 8 niños y 8 niñas de edades similares y el primer gol de cada tiempo, para que sea válido, debe ser anotado por una niña.

Nazareth Rodríguez, de 15 años, representante del equipo de Norte de Santander, precisa que al ser equipos mixtos “no importa si eres mujer u hombre, todos se respetan por igual, porque hay que ser tolerantes. He aprendido muchas cosas que también enseñamos a otros para poder tener un futuro mejor”.

Paola Lucero, una niña de 11 años representante del Cauca, una de las participantes indicó, “si uno mete gol se gana 7 corazones, el partido no se gana solo por goles sino por corazones”, explicó Paola y resaltó: “Toca valorar a todos los compañeros, si uno se cae hay que ayudarlo a levantar así sea del otro equipo”.

Por su parte, Carlos Zenteno, presidente de Claro Colombia, resaltó que la copa es muy diferente a cualquier otra que exista en el país “porque no solamente pretende la formación física también tiene como objetivo que reciban información sobre prevención de embarazo adolescente y consumo de alcohol. Además, en 2021 gracias a las oportunidades de la tecnología y la conectividad hicimos esta iniciativa en un esquema híbrido (virtual y presencial), que nos permitió llegar a lugares, como El Tambo, Toribio, Corinto y Caloto, en el Cauca; Quibdó, en Chocó; El Tarra, en Norte de Santander; Maicao y Riohacha, en La Guajira; Bocachica, en Cartagena en Bolívar; y muchas otras comunidades rurales y apartadas”, añadió Zenteno.

De igual forma, Eduardo Alberto Molina, entrenador de los equipos de Cauca y Valle del Cauca, aseguró que les enseña a los participantes “a vivir, a conocer, a generar conciencia por sí mismos y que ese gran vehículo que es el fútbol se convierta en esa herramienta transformadora”. Además, Molina aseveró que la metodología tiene como principio que se juega sin árbitro, “son ellos los encargados de establecer los acuerdos de convivencia y determinar quién gana”.

Por ello, la autorregulación de cada jugador es clave, así como el control que hacen tanto de la forma en la que está jugando su equipo, como de la manera en que se desempeña el equipo contrario. “Ellos ya se jugaron la final de sus vidas que era llegar a Medellín, conocer esta ciudad y que las habilidades para la vida y los valores se vean reflejados en su comportamiento y en su forma de actuar”, precisó Molina.

Jhon Endry Núñez, un adolescente de 16 años, proveniente de Maicao, Guajira, no duda en valorar el esfuerzo. Pese a que su equipo fue eliminado sigue animando a los jugadores de los otros equipos a jugar con tolerancia y honestidad.

Desde las tribunas no solo están las niñas, niños y adolescentes de otros equipos, también hay algunos familiares que viajaron hasta Medellín para apoyar a los pequeños. Ese es el caso de Carmen Buitrago, una abuela que ondeaba feliz la bandera de Cúcuta y que incansablemente apoya a su nieto en cada partido. “Donde esté mi nieto, ahí estoy yo”, aclara.

“La Copa es sensacional, yo estoy feliz porque no hay problemas, no hay disgustos. Les quitan las malas ideas y los alejan de los malos amigos” explica entusiasta Buitrago y añade: “Yo ayudaba a mi nieto a que pudiera hacer todos los retos, a buscar lo que fuera necesario para que pudiera estar aquí en las finales”.

Así funciona la Copa Claro por Colombia

Todos los equipos son mixtos y el primer gol de cada tiempo debe ser anotado por una mujer. Foto: EL TIEMPO

Con la copa, que cuenta con el patrocinio de Huawei y el apoyo de Cisco Webex y Profamilia, se busca incluir a niños y niñas de todo el país trabajando, a partir de la Metodología de Fútbol Con Corazón, de Fútbol por la Paz, también aliado, para fortalecer en los participantes valores y habilidades para la vida como el respeto, la solidaridad, el control de emociones, la comunicación asertiva y la resiliencia, entre otros. Algunos de los principios de esta metodología, son: todos los equipos son mixtos, el primer gol de cada tiempo debe ser anotado por una mujer, no hay árbitros y los equipos deben tomar las decisiones y solucionar los conflictos. El partido se gana por sumatoria de corazones, no por goles.

El segundo propósito es que se fortalecen los conocimientos y habilidades digitales de los participantes y sus familias acercándolos al poder de la conectividad. Más de 1.500 participantes realizaron cursos en la plataformas virtuales y gratuitas de la Fundación Carlos Slim: Aprende.org y PruébaT; y más de 160 Padres de familia y acudientes hicieron cursos para fortalecer sus habilidades para el empleo y el emprendimiento en Capacítate para el Empleo.

En total fueron más de 3.000 niñas, niños y adolescentes provenientes de 110 comunidades vulnerables de 12 departamentos del país. De ellos, 160 obtuvieron la mayor puntuación, por lo que ganaron la oportunidad de representar a sus departamentos para jugar las semifinales y la gran final, las cuales se desarrollaron desde el 30 de noviembre hasta el 3 de diciembre en la ciudad de Medellín. Para muchos de ellos, fue la primera vez que salían de sus territorios.

En la final participaron los equipos de Norte de Santander y Cauca. El equipo ganador fue Cauca y sus representantes fueron premiados con equipos deportivos y un computador portátil para cada uno.

“Con Claro por Colombia nos sentimos muy orgullosos de trabajar todos los días para incluir a la Colombia rural, beneficiando a las nuevas generaciones con cobertura, acceso y ecosistemas digitales y de inclusión social. ¡En el 2022 vamos por más!”, puntualizó María Consuelo Castro, gerente de Claro por Colombia.

+Contenido. Un proyecto de contenidos editoriales especiales, con el auspicio de Claro Colombia y EL TIEMPO.